6. Lo sagrado y el tabú: Lucero Paniagua. Enero 23, 2025
Entrega de objetos guadalupanos. Foto: Lucero del Carmen Paniagua Barrios. Pocolum, Tenejapa, Chiapas. 2022
Peregrinos guadalupanos en la iglesia de Guadalupe. Foto: Lucero del Carmen Paniagua Barrios. San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. 2017
En esta clase revisaremos algunas aproximaciones generales de lo sagrado y a los objetos y situaciones que son clasificados de tal forma. Nos centraremos tanto en los objetos o situaciones como en las conductas frente a ellos. Se analizará también la noción de tabú y sus múltiples vínculos con lo sagrado y lo profano.
Guía de preguntas de lectura
Emilie Durkheim
¿Porque estudiar a la religión? ¿Qué es un rito? ¿Cuáles son las razones para crear o reproducir mitos, para el individuo o el colectivo? ¿Existen dioses en todas las religiones? ¿Cuál es el papel de la magia en las religiones? ¿Qué es el animismo? ¿Cómo se ha entendido el alma en las sociedades actuales?
James George Frazer
¿Qué es el tabú? ¿Qué representa lo puro o lo impuro? ¿Qué representa la prohibición? ¿Las restricciones son representaciones de las reglas sociales? ¿En las sociedades actuales, que representa lo prohibido?¿Existen tabúes, en la actualidad?
Bibliografía
Durkheim, Emile 1912. Introducción: el objeto de la investigación; Capítulo primero, Definición del fenómeno religioso y de la religión. En Las formas elementales de la vida religiosa. México, Colofón, 2-31, 33-70
Frazer, James 1944 [1890]. Objetos tabuados, En La rama dorada. México, FCE, 267-289


Más allá de pensar si Durkheim es funcionalista o no, o si tiene tintes evolucionistas por su interés en el análisis del fenómeno religioso a partir de las sociedades primitivas, considero que la apuesta que hace para tratar de entender a dicho fenómeno desde un punto de vista más "racional" y distanciarse de los mitos que le dieron origen es una propuesta diferente ya que sitúa a la religión como algo eminentemente social. Aunque en este texto no desarrolla tanto el concepto de función, al hablar sobre la cohesión social que se genera por medio de un lazo moral (representaciones colectivas) permite ver que la religión cumple una necesidad social y da cuenta de una realidad humana de forma simbólica al mismo tiempo que norma la conducta de los sujetos. Partiendo de la conversación en clase y los múltiples ejemplos a los que podemos hacer referencia, pienso que en ocasiones la religión se vuelve un instrumento que a través de ciertos medios procura ciertos intereses y muchas veces no necesariamente tienen que ver con lo religioso; en ese sentido, la religión no necesariamente es un ejercicio colectivo pues no todos comparten las mismas motivaciones o los mismos intereses: "Yo voy al manantial porque si no me cortan el agua".
ResponderEliminarPor otro lado y pensando en el tabú desde Frazer, platicamos acerca de que más allá de lo sagrado, el tabú promueve la "obediencia" y pienso que hasta cierto punto también puede moldear nuestras acciones al tiempo que hace que respetemos normas. Omar planteó ¿qué tanto el tabú puede verse como un precursor de las leyes y normas actuales? Y a su vez yo me pregunto ¿podría verse como un mecanismo de control? ¿Qué tanto alcanza a controlar? Si no existieran los tabúes y además de las normas sociales o normas jurídicas ¿qué nos advertiría de estos constantes "peligros espirituales"? ¿Existirían tales peligros o sólo se activan en función de los tabúes, como ocurre con la triada objeto-creencia-actitud/intención de los amuletos? Dudas que me surgen mientras suena José José de fondo.
Marcos – VI
ResponderEliminarLa religión es algo que siempre me ha interesado como fuerza que lleva a tanta gente a hacer tantas cosas. Opuestamente a Durkheim, siempre la he pensado como descohesionadora, generadora de diferencias, desplazamientos, guerras, genocidios. En grupos más pequeños, homogéneos, en los que la religión es compartida, pienso que sí puede ser de gran ayuda como brújula moral y como explicación del pasado, presente y futuro. Sin embargo, ¿qué sucede cuando dos religiones se encuentran? ¿siguen siendo cohesionadoras entonces? Pienso en el mundo contemporáneo, globalizado, en el que se promueven valores cosmopolitas. ¿Qué lugar tiene la religión en este mundo? ¿será que en el contexto actual separa más de lo que cohesiona?
Durante la clase pensaba en el evangelismo actual que se esfuerza tanto por meterse en política, en lo que se enseña en las escuelas, y en narrativas mediáticas, imponiendo valores de una hegemonía blanca heteropatriarcal. Por ejemplo, pienso en cómo en algunos estados de EEUU es prohibido hablar de la evolución humana en las escuelas. Si un papel de la religión es explicar lo explicable, ¿por qué esforzarse tanto en narrativas en contra de lo ya explicado?
Asimismo, pienso en el ejemplo del profe Omar sobre la Gran Roca y estas iglesias que han inferido en política a nivel local y global. Es bien sabido aquí en San Cristóbal que muchos pastores están involucrados en el crimen organizado y en la política también. Pareciera, al menos desde fuera, como escéptico de las religiones, que estas iglesias ya no tienen nada que ver con la religión, sino más bien son negocios e impulsoras de poder y de agendas políticas. Siguen funcionando a partir de creencia, motivación, interés, miedo y coerción, usando la religión como cara, pero con agendas bastante alejadas de ello.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarA propósito de lo que hemos trabajado en las sesiones 5 y 6, les recomiendo una película que trata sobre el fenómeno contemporáneo de niñas y mujeres acusadas de brujería en países del África subsahariana. Se llama “No soy una bruja”, es de 2017, la historia transcurre en Zambia, su directora Rungano Nioni, es zambiana también.
ResponderEliminarLa había visto hace un par de años, y volví a verla ahora porque está disponible en la plataforma MUBI (creo que puedo compartírselas desde ahí) y me pareció muy sugerente en sintonía con lo que veníamos leyendo y compartiendo en clases; interesante para abrir muchas discusiones y miradas sobre temas tales como las supersticiones, los tabúes, los estigmas sociales, la ritualidad y los ritos de paso, las religiones y creencias, sus funciones, narrativas, simbolismos, pero también sus usos instrumentales, los cruces con intereses políticos, económicos, entre otras dimensiones. Creo que es una gran virtud de la película justamente su cualidad provocativa –por momentos sutil, por momentos cruda- al presentar escenas que todo el tiempo generan cierta (mucha) incomodidad, en ocasiones rondando un lenguaje cercano a la comicidad y la ironía, para luego ir adentrándose en un lado mucho más dramático, indignante, cruel. Considero que permite también ver y darle contenido a espacios intermedios -no tan visiblemente definidos, quizás algo más difusos-, entre ciertas dicotomías tales como lo tradicional y lo moderno, lo local y lo global, la colonización externa y la interna, no sé…hay posibilidades de habitar algunos espacios “entre” ciertos opuestos dicotómicos. Es maravillosa en algunas de sus escenas, en su fotografía, considero que visualmente es muy bella, pero sobre todo creo que ofrece capas y capas de análisis posibles, que desafían a quien se dispone a mirarla.
"Somos construcciones sociales de personas tratando de sobrevivir a esta construcción social llamada vida", eso fue lo que pensé aquella vez en clase, y que mejor forma de sobrevivir a ella que darle peso y significado a las cosas. Considero que -tal vez- hemos desarrollado conceptos como lo tabú o lo sagrado para ordenar el mundo -interno y externo- pero también, para disminuir nuestras ansiedades individuales y colectivas que caen sobre nosotros por el simple hecho de existir y no está mal -supongo-.
ResponderEliminarEsas cosas que hemos construido y que alguna vez sirvieron para ordenar, también atan. Las asumimos como una verdad inquebrantable que creemos es la única verdad del mundo, después de todo, ya les dimos un nombre y una función, ahora ya tienen poder sobre nosotros y sobre los otros. También, hemos desarrollado una serie de afectos por esas creaciones por más justas o injustas que sean -para algunas personas o para otras- y volviendo a pensar en Le-Bretón no sé que tanto hemos intentado de verdad el hecho de poder definir el mundo más allá de las dicotomías ya sea por la pereza o por el miedo de pensar en todas las posibilidades que existen, o simplemente dejamos de definirlo.
A título personal no sé si realmente estamos comprendiendo todo lo que nos rodea o si solo fantaseamos que lo hacemos, y tampoco sé qué tan insoportable será descubrir que no fue así.
Mi terapeuta una vez me dijo: "No todas las verdades son algo que podamos soportar" y considero que tiene razón. Generar categorías nos da la fantasía de tener certezas en los mundos tan cambiantes e inciertos en que vivimos, quizás las asumimos porque es complicado pensarnos desde otro lugar donde no tenemos nada escrito o porque no queremos apartarnos de vivir en la comunidad. Quizás aceptar la comunidad con todo lo que implica es renunciar a otras posibilidades que no podemos imaginar. Y tampoco estoy segura de que busquemos certezas de verdad pensando en lo difícil que es aceptar hechos tales como la muerte.
Supongo que vemos solo lo que queremos ver, lo que consideramos que debe ser mirado, reconocido, estudiado o válido ante nuestros ojos. Creamos el mal pero también creamos el remedio.